Asistente de Quiropráctico
Melissa
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En 1996 me caí de un caballo y me lesioné severamente la columna. Nunca había oído hablar de la quiropráctica, así que mi médico me recetó calmantes, por si el dolor empeoraba. Así ocurrió, y terminé tomando varios al día, durante bastante tiempo. 

Con el tiempo, comencé a tener muchos dolores de cabeza que me impedían concentrarme en el colegio y cuando llegaba a mi casa necesitaba dormir por unas horas para recuperarme. Al final terminé por acostumbrarme a vivir con mis constantes dolores de cabeza, la fatiga y el cansancio que me producían.

3 ó 4 años más tarde me encontraba muy estresada en el trabajo y cuando me levanté a la mañana siguiente, podía oír mi cuello crujir al girarlo. No podía moverme. Fue entonces cuando, buscando en las Páginas Amarillas, encontré un “Centro Quiropráctico”, al cuál me dirigí sin pensarlo. Tuve que ir todos los días durante una semana para que me ajustaran el cuello. Me dijeron que el problema inicial llevaba allí muchos años y el proceso llevaría tiempo.

Comencé a ser un paciente habitual del quiropráctico y en poco tiempo, me sentí mejor. Estuve haciendo ejercicios y unos meses mas tarde volví ha encontrarme bien otra vez. Sigo teniendo dolores de cabeza esporádicamente, pero el Dr. Quiropráctico me dijo que si mantenía mis ajustes mi sistema nervioso funcionaría al 100% permitiendo a mi cuerpo curarse a sí mismo, y como es lógico, siempre lo tengo presente en mi pensamiento.

Seguí visitando al Dr. Bjargo todas las semanas durante un año. Fue cuando comencé a sentirme realmente bien y no he vuelto ha tener dolores de cabeza, aumentó mi energía y no tenía que hacer siesta para afrontar el resto del día.

Empecé a hacer ejercicio regularmente y fue cuando comencé a sentirme realmente bien. Para ser honesta, había olvidado los dolores y molestias porque…me sentía bién!

Ahora me aseguro de recibir un chequeo una vez a la semana aunque soy afortunada porque estoy casada con el Dr. Bjargo, por lo que  puedo ajustarme con la frecuencia que quiero.

Cuando estuve embarazada recibía ajustes varias veces a la semana, especialmente en los últimos meses de embarazo ajustando mi pelvis para favorecer el momento del parto.

Di a luz en mi casa, pocas horas después él chequeó a nuestra hija recién nacida, Zofia. Acabamos de tener nuestra segunda hija, Zelma, y el Dr. Aleks me ha estado chequeado la pelvis cada semana durante el embarazo.

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